La cistitis es una de las infecciones más frecuentes en la población mayor, especialmente en invierno, cuando los cambios de temperatura y un sistema inmunológico más vulnerable favorecen la proliferación de bacterias en el tracto urinario. Aunque esta afección suele asociarse más a mujeres jóvenes, los ancianos también son un grupo de riesgo, y sus síntomas pueden diferir significativamente de los habituales, lo que dificulta el diagnóstico.
¿Qué es la cistitis?
La cistitis es una infección del tracto urinario localizada en la vejiga. Afecta más a las mujeres que a los hombres, con un riesgo de padecerla es ocho veces mayor en la mujeres que en los hombres. Esto se debe a las diferencias anatómicas, como el hecho de que el hombre tiene, entre otras cosas, una uretra más larga, lo que permite una mayor protección frente a las infecciones.
En la mayoría de los casos, la infección aparece de forma repentina, lo que se conoce como cistitis aguda. Esta variante se caracteriza por una inflamación rápida de la vejiga, provocando síntomas como ardor al orinar, necesidad frecuente de ir al baño y molestias en la parte baja del abdomen. Si no se trata a tiempo, puede derivar en complicaciones más graves, como infecciones renales.
Las etapas en las que la cistitis es más frecuente en las mujeres son durante las primeras relaciones sexuales y en la menopausia. Aunque esta infección es menos común en los hombres, cuando aparece suele ser más grave y, en algunos casos, puede requerir su hospitalización. Generalmente, los ancianos y hombres mayores que tienen problemas de próstata tienen más posibilidades sufrir cistitis.
Causas de la cistitis en personas mayores
En el 90% de los casos, la cistitis se debe a una bacteria llamada «Escherichia coli», aunque también puede estar causada por otras bacterias o microorganismos que se depositan y multiplican en la vejiga.
Otras causas comunes de la cistitis pueden ser:
• Incontinencia intestinal o prolapso rectal.
• Irritación de la vejiga por el abuso de medicamentos antiinflamatorios o productos con perfume de higiene íntima, o después de tratamientos como la quimioterapia o radioterapia.
• Infecciones en el tracto urinario debido al embarazo.
• Permanecer inmóvil durante mucho tiempo.
• Obstrucciones en las vías urinarias causadas por cálculos renales o el agrandamiento de la próstata.
La cistitis es una infección muy frecuente en invierno, ya que las bacterias y otros microorganismos patógenos se propagan con mayor facilidad debido a los cambios bruscos de temperatura y el debilitamiento del sistema inmunológico. Sin embargo, aunque muchas personas se preguntan si la cistitis es contagiosa, en realidad no se transmite de persona a persona como una enfermedad viral o de transmisión sexual. La infección suele originarse por la proliferación de bacterias propias del organismo en el tracto urinario.
Síntomas de infección de orina en ancianos
La cistitis puede manifestarse de diferentes maneras según la edad y el estado de salud de la persona. Mientras que en adultos jóvenes los síntomas suelen ser claros y específicos, en los ancianos pueden presentarse de forma atípica, lo que dificulta su detección. Es importante reconocer los signos de esta infección, ya que, si no se trata a tiempo, puede derivar en complicaciones graves, como infecciones renales o septicemia. A continuación, te explicamos cuáles son sus principales síntomas, especialmente en personas mayores.
• Constante necesidad de orinar.
• Dolor pélvico.
• Cantidad muy pequeña de orina, en ocasiones solo unas gotas (polaquiuria).
• Micción dolorosa y difícil, unida a la sensaciones de ardor al orinar.
• La orina puede tener un color turbio.
• Dolor en la espalda y en la parte inferior del abdomen.
• Mal olor de la orina.
• La persona afectada puede tener una sensación permanente de tener la vejiga llena.
• Sangrado al orinar.
Muchas personas se preguntan cómo saber si tengo infección de orina, especialmente en el caso de los ancianos, ya que sus síntomas pueden ser diferentes a los habituales. Por lo general, la cistitis es inofensiva, pero en algunos casos puede llegar a producir complicaciones, como en el caso de que la infección se extienda al riñón y produzca una infección renal.
En cambio, la cistitis en personas de edad avanzada puede producir otros síntomas, como confusión, problemas de memoria, delirios, alucinaciones, inquietud, mareos y comportamientos extraños. En muchos casos, se observa desorientación en ancianos por infección de orina, lo que puede llevar a un diagnóstico erróneo al confundirse con demencia o deterioro cognitivo.
En el caso de que se observen los primeros síntomas o aparezca sangre en la orina, se debe de consultar de inmediato con el médico, así evitamos posibles peligros de una infección de orina.
Diagnóstico y tratamiento para la cistitis
El diagnóstico de cistitis es fundamental para determinar la causa exacta de la infección y aplicar el tratamiento más adecuado. En primer lugar, el médico realizará una anamnesis o, en ciertos casos críticos en la realización de exámenes clínicos o análisis de orina para detectar nitritos producidos por la bacteria que causa la cistitis. En función de la gravedad de cada caso, puede ser necesario realizar una prueba de ultrasonidos y radiografías para ver el estado del tracto urinario.
El tratamiento se basa principalmente en la administración de un antibiótico para la cistitis, que combate la bacteria responsable de la infección, que ayudan a eliminar la bacteria responsable de la infección.
La elección del antibiótico dependerá del tipo de microorganismo identificado en el urocultivo y del historial clínico del paciente. Es fundamental seguir la pauta prescrita por el médico y completar el tratamiento para evitar recaídas o el desarrollo de resistencia bacteriana
La duración del tratamiento varía según la gravedad del caso:
- Cistitis no complicada: Generalmente, un tratamiento corto con antibióticos como fosfomicina, nitrofurantoína o trimetoprima-sulfametoxazol es suficiente.
- Cistitis recurrente: En pacientes con infecciones frecuentes, el médico puede recomendar un tratamiento antibiótico de baja dosis por períodos prolongados.
- Cistitis complicada: Si la infección se extiende a los riñones o hay factores de riesgo como diabetes o inmunosupresión, el tratamiento puede ser más prolongado y requerir hospitalización.
Muchas personas se preguntan cómo curar la infección de orina de manera rápida y efectiva, y aunque los antibióticos son el tratamiento principal, también es importante adoptar medidas complementarias que ayuden a aliviar los síntomas y prevenir futuras infecciones.
¿Cómo prevenir la cistitis en adultos mayores?
La prevención es la verdadera clave para evitar la aparición de la cistitis. Es esencial beber mucha agua, ya que facilita la disolución de las bacterias en el tracto urinario y su eliminación a través de la orina. Por eso, cuando una personas tiene los primeros síntomas de cistitis debe beber mucha agua. Se recomienda beber en la primera hora en que se adviertan los síntomas aproximadamente 1 litro de agua o infusiones de hierbas.
Una vez diagnosticada la cistitis, se puede completar el tratamiento con antibióticos con otros tratamientos herbales, especialmente, tomar zumo de arándanos, que han demostrado su eficacia en la prevención de la enfermedad:
Se aconseja igualmente, para evitar la aparición de cistitis:
• Orinar tan pronto como aparezca el impulso, no retener la orina.
• Beber regularmente y en pequeñas cantidades para no bloquear la vejiga.
• Evitar beber refrescos o bebidas carbonatadas.
• No llevar ropa demasiado ajustada ni hecha con materiales sintéticos.
• Realizar siempre la limpieza íntima desde la uretra hacia el ano (de adelante hacia atrás), para evitar la contaminación a través de los restos de heces
• No utilizar productos de higiene perfumados para la limpieza íntima, ya que pueden irritar la uretra. Usar solo productos con un pH neutro para no desequilibrar la flora vaginal.
• En mujeres propensas a la cistitis se aconseja orinar antes y después de las relaciones sexuales y utilizar un lubricante sexual, dado que las cistitis es más propensa en personas que tienen sequedad vaginal.
• Es importante prevenir la fatiga y el estrés puesto que debilitan el sistema inmunológico y pueden provocar la aparición de las cistitis.
• Para aumentar las defensas, se recomienda seguir una dieta equilibrada que incluya muchas vitaminas.
• Se recomienda abrigarse muy bien durante el invierno, ya que el frío debilita el sistema inmunitario y, por lo tanto, aumenta el riesgo de sufrir cistitis.
• Es muy importante cuidar la higiene íntima y cambiar con frecuencia la ropa interior. Sobre todo, en el caso de las personas mayores, los familiares y cuidadores deben realizar el cambio de la ropa interior con frecuencia para evitar la proliferación de bacterias.
• Se debe prevenir y tratar cualquier problema de estreñimiento crónico, ya que facilita la fermentación intestinal que puede producir la propagación de bacterias al tracto urinario.
Alimentos buenos para la cistitis
Existen ciertos alimentos que nos pueden ayudar a prevenir cualquier infección. Como es sabido, nuestro intestino está formado por millones de bacterias que forman nuestra microbiota. En muchos casos, se pueden producir disbiosis o desequilibrios en nuestra microbiota que pueden producir infecciones. Si te preguntas qué tomar para la infección de orina, aquí te dejamos una lista de alimentos que pueden ayudarte a prevenir el riesgo de infecciones y mejorar tu salud:
- Alimentos probióticos para la cistitis como el yogur o el kéfir, el tempeh, los encurtidos, el chucrut… Son alimentos fermentados que contienen bacterias beneficiosas para nuestro organismo.
- Alimentos prebióticos: Ingredientes como la cebolla, el ajo, la alcachofa, el plátano verde, la patata y el arroz enfriados en la nevera, son clave ya que, sirven como alimento para nuestras bacterias intestinales.
- Alimentos ricos en fibra: Legumbres (proteína vegetal), frutas y verduras de temporada, junto con los cereales integrales como la quinoa, el mijo, el arroz integral, los panes integrales o de espelta favorecen la digestión y ayudan a evitar el estreñimiento, lo que puede reducir la presión sobre la vejiga y disminuir el riesgo de infecciones..
- Arándanos para la cistitis: Los arándanos rojos han demostrado ser eficaces en la prevención de infecciones urinarias, ya que contienen compuestos que impiden que las bacterias se adhieran a las paredes del tracto urinario. Su consumo en forma de zumo natural sin azúcares añadidos o en extracto puede ser un gran complemento para la salud urinaria.
- Es importante, al consumir fibra, ingerir la suficiente cantidad de líquido, unos 2 litros diarios. Como hemos mencionado antes, esto también ayudará a diluir las bacterias por nuestro tracto urinario.
- Evitar azúcares y harinas refinadas, así como el exceso de grasas saturadas y alimentos ultraprocesados.
En Cuidum, sabemos lo importante que es el bienestar de las personas mayores. Nuestro equipo de cuidadores profesionales ofrece apoyo integral en el hogar, asegurándose de que los mayores reciban una alimentación equilibrada, una correcta hidratación y un seguimiento adecuado de su tratamiento. La prevención de la cistitis y otras afecciones urinarias es fundamental para mantener una buena calidad de vida, y contar con la ayuda de un cuidador puede marcar la diferencia en su bienestar diario.
Incluir estos hábitos alimenticios puede ser una estrategia efectiva para fortalecer el sistema urinario y prevenir nuevas infecciones. Sin embargo, si los síntomas persisten, siempre es recomendable acudir al médico para un tratamiento adecuado.